Promover el desarrollo integral de las personas y los pueblos, especialmente de los más pobres y excluidos.
Instituida en 1962, tiene por objeto promover, coordinar e instrumentar la comunicación cristiana de bienes en todas sus formas y ayudar a la promoción humana y al desarrollo integral de todas las personas.
Conoce más sobre nuestros fines, constitución y organización en el territorio.
Promover el desarrollo integral de las personas y los pueblos, especialmente de los más pobres y excluidos.
Promover el desarrollo integral de las personas y los pueblos, especialmente de los más pobres y excluidos.
Como testigos del amor de Dios y de la fraternidad de la comunidad cristiana con todas las personas, esperamos un mundo más justo, fraterno y sostenible en el que Cáritas, como expresión de la Caridad eclesial organizada, sea referente por su participación en la promoción de las personas, la solidaridad con los países más desfavorecidos y en el cuidado de la Casa Común.
Desde el compromiso con:
El desarrollo humano integral de los últimos y la promoción de una sociedad inclusiva.
La denuncia de las causas de la pobreza y exclusión, y la promoción de los derechos sociales.
La ecología integral como nuevo paradigma de la justicia, de la intervención social y de los cuidados.
Fraternidad: Buscamos construir una fraternidad abierta, sin fronteras ni barreras que nos permita reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, del lugar de donde venga o habite y de la cultura que lo configure.
Como testigos del amor de Dios y de la fraternidad de la comunidad cristiana con todas las personas, esperamos un mundo más justo, fraterno y sostenible en el que Cáritas, como expresión de la Caridad eclesial organizada, sea referente por su participación en la promoción de las personas, la solidaridad con los países más desfavorecidos y en el cuidado de la Casa Común.
Desde el compromiso con:
El desarrollo humano integral de los últimos y la promoción de una sociedad inclusiva.
La denuncia de las causas de la pobreza y exclusión, y la promoción de los derechos sociales.
La ecología integral como nuevo paradigma de la justicia, de la intervención social y de los cuidados.
Centralidad de la persona
La persona es el centro de nuestra acción. Defendemos su dignidad, reconocemos sus capacidades, impulsamos sus potencialidades y promovemos su integración y desarrollo.
Justicia
Trabajamos por la justicia y la transformación de las estructuras injustas como exigencia del reconocimiento de la dignidad de la persona y de sus derechos.
Verdad
La búsqueda de la verdad sobre el hombre y el mundo a la luz de la fe, fundamento y sentido de nuestro actuar.
Solidaridad
Nos caracterizan nuestro sentimiento de unión a los que sufren y nuestra convicción de igualdad y justicia. Promovemos la solidaridad que nos lleva a buscar el bien común y a trabajar por una comunidad inclusiva, que valora las diferencias como patrimonio común y enriquecedor.
Fraternidad
Buscamos construir una fraternidad abierta, sin fronteras ni barreras que nos permita reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, del lugar de donde venga o habite y de la cultura que lo configure.
Participación
Somos una organización abierta a la participación de nuestros agentes y de los destinatarios de nuestra acción social. Trabajamos en equipo favoreciendo la integración de los que formamos Cáritas.
Austeridad
Desde nuestro estilo de vida, ponemos nuestra voluntad en la utilización ética y coherente de los recursos.
Espíritu de mejora
Desarrollamos nuestra actividad buscando permanentemente mejorar y aplicar ideas innovadoras, siempre en beneficio de la persona, la comunidad y la sociedad en su conjunto.
Transparencia
Compartimos una cultura institucional basada en la ética y en la apertura de la información hacia todos los interesados en nuestra labor.
Nuestro modelo de acción opta por un método centrado en el acompañamiento a los procesos de crecimiento de las personas y de las comunidades, lo cual centra la atención en los «caminos» más que en las «metas».
Nuestras acciones tienen que surgir de motivaciones claras y estar impregnadas de valores alternativos que permitan traslucir su significado: la construcción de una sociedad inspirada en los valores evangélicos. Todas ellas deben ser «significativas», no se pueden agotar en sí mismas, sino que van más allá de sus pretensiones instrumentales dejando traslucir procesos de personalización, humanización y liberación.
Cuando Cáritas actúa no es ella quien lo hace, sino la Iglesia en su conjunto. Nuestro modelo opta porque nuestra acción sea cauce para el desarrollo del compromiso de toda la Iglesia con los pobres.
Nuestro modelo de acción opta por una acción integral, consciente de que cuando actúa sobre una parte está afectando tanto al conjunto de la persona como de las comunidades, de las sociedades y de sus estructuras. Así, la acción social de Cáritas opta por la transformación abarcando todas las dimensiones, acompañando personas, animando comunidades y haciendo anuncio y denuncia profética.
Nuestras acciones deben ser significativas y estar impregnadas de valores que promuevan una sociedad más justa y humana, inspirada en los principios del Evangelio. Deben de ir más allá de lo meramente práctico para contribuir a procesos de personalización, humanización y liberación de situaciones de injusticia y exclusión de las personas.
Cáritas Diocesana de Granada está formada por:
Preside Cáritas Diocesana de Granada y le corresponde la orientación y dirección última de la entidad, estableciendo los criterios y normas que estime conveniente, según el Magisterio, la tradición y la disciplina vigente en la Iglesia.
Entre otras funciones, le corresponde nombrar o cesar al resto de órganos unipersonales de la entidad.
Alfonso Marín
Representa al arzobispo en las reuniones del consejo diocesano y del comité ejecutivo, así como ante las Cáritas Parroquiales, inspirando en ellos las normas y criterios que hayan de regir el mejor desarrollo, acción y actuación; vigilando y cuidando cuanto se relacione con la doctrina, líneas pastorales, espirituales y fidelidad a las normas de la Iglesia y a las directrices del arzobispo y de su consejo episcopal.
Rosario Molina
Actúa como secretaria del Consejo Diocesano y del Comité Ejecutivo. Entre otras funciones, auxilia a la directora en la ejecución de las decisiones adoptadas por ambos órganos, velando por la máxima eficacia en el funcionamiento de Cáritas Diocesana, así como en la coordinación interna de los departamentos, centros y servicios de la entidad.
En 1954 iniciamos nuestra actividad en la diócesis de Granada, de manera vinculada a la Acción Católica, con el reparto de la Ayuda Social Americana, en su mayoría leche en polvo destinada a completar la nutrición de los niños españoles. Sin embargo, no es hasta 1962 cuando Cáritas se erige como institución independiente en el seno de la Iglesia Católica.
Además del reparto de la Ayuda Social Americana, dimos cobertura a los damnificados de las tormentas que destrozaron las cuevas del Sacromonte en 1963. Financiamos guarderías, colonias de verano y promovimos cooperativas de vivienda y talleres. Pusimos en marcha el I Plan integral de actuación contra la pobreza.
Con la proliferación de Cáritas parroquiales, crece la necesidad de coordinación y diseño de estrategias de actuación comunes.
La crisis económica acentúa las desigualdades sociales. El problema del paro es un objetivo prioritario en el que centramos buena parte de nuestras campañas y fondos. Promovemos cursos y ayudas para el fomento del empleo y cooperativas.
La década de los 80 supone una época de afianzamiento y desarrollo institucional. Creamos nuevos programas de atención a grupos marginales y descentralizamos la atención primaria implicando a las Cáritas Parroquiales, cuya cercanía a los casos aseguraba un tratamiento más adecuado y eficaz en la cobertura de necesidades básicas como el pago de alquileres, consumos, medicamentos, ropa, etc.
Evolucionamos hacia una nueva estructura. Nuestras instalaciones y centros se han modernizado y multiplicado. Varios de los programas se encuentran descentralizados.
Despunta la vía de la promoción integral de la persona frente al asistencialismo, en la certeza de que las nuevas pobrezas no solo tienen necesidad de ayuda material, sino de atención a las carencias personales de todo tipo. Emergen los programas educativos y se constituye el Servicio Integral de Empleo.
A causa de la crisis económica, aumenta el trabajo en la acogida y acompañamos a un número cada vez más elevado de familias que sufren nuevas formas de pobreza.
Potenciamos el trabajo en red y los convenios de colaboración con entidades privadas y del tercer sector para el desarrollo con éxito de los programas. Abrimos nuevos centros de atención y programas educativos.
En esta década, evolucionamos a un ritmo vertiginoso con la promoción de nuevos proyectos en todas las áreas de acción. En nuestra apuesta por la mejora continua y la sostenibilidad, implementamos Sistemas de gestión de Calidad en varios de nuestros programas y proyectamos nuestros I Plan Estratégico y I Plan de igualdad.
En todo este tiempo, no hemos dejado de mirar más allá de nuestras fronteras, colaborando con otras comunidades y países que sufren catástrofes a través de las campañas de emergencia. En 2013 participamos en el I Programa de Voluntariado Internacional de Cáritas Española con la implantación de Cáritas Parroquiales en Tailandia.
Los más de 60 años de historia de Cáritas nos muestran un recorrido de “amor por los demás”. A este valioso legado nos debemos. Estos son los pilares de lo que hoy es Cáritas y de la amplia base social de personas voluntarias, socias, donantes y empresas colaboradoras que constituyen su ser y hacer.
Abrimos un periodo de profunda reflexión y análisis centrado en la consolidación y ampliación de la red asistencial, en la promoción del voluntariado y en la captación de nuevos colaboradores.
Es la confederación oficial de entidades de acción caritativa y social de la Iglesia católica en España. Está formada por 70 Cáritas Diocesanas, agrupadas en 13 Cáritas Regionales, que coordinan, orientan y promueven la acción caritativa y social en su diócesis.
Es una confederación de más de 160 miembros que trabaja en las comunidades de base de casi todos los países del mundo. Está organizada a nivel local en las parroquias y en el plano nacional en las diócesis. Las organizaciones nacionales de Cáritas son miembros de la propia red regional, así como de la Confederación internacional.
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